{"id":256,"date":"2017-12-19T11:17:36","date_gmt":"2017-12-19T11:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/illegaltimes.org\/?page_id=256"},"modified":"2017-12-26T23:12:30","modified_gmt":"2017-12-26T23:12:30","slug":"manifest","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/manifest\/","title":{"rendered":"Manifiesto"},"content":{"rendered":"<p>Pelotas de goma, golpes de porra y destrozos. La brutalidad policial se desat\u00f3 el pasado 1 de octubre en Catalu\u00f1a para impedir que la ciudadan\u00eda pudiera votar en el refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n, un derecho, el de autodeterminaci\u00f3n, reconocido internacionalmente y que todos los estados de las Naciones Unidas est\u00e1n obligados a adoptar. Por suerte, no pudieron impedir del todo, la firme voluntad de resistencia de miles y miles de gente an\u00f3nima permiti\u00f3 que 2.286.217 personas, el 43,03% del electorado sobre un censo de 5,3 millones acabaran votando, eso sin contar los votos de las urnas que se acabaron llevando tanto la Polic\u00eda Nacional como Los Mossos d&#8217;Esquadra.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de aquella violencia feroz -que dej\u00f3 m\u00e1s de mil heridos, uno de los cuales perdi\u00f3 la visi\u00f3n de un ojo-, de la polic\u00eda entrando a los colegios electorales y cogiendo las urnas, recorrieron medio mundo y mostraron la naturaleza autoritaria de un estado espa\u00f1ol que sigue vulnerando derechos humanos b\u00e1sicos como el de la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero al igual que la vulneraci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos por parte del estado no empezaba el 1 de octubre, tampoco termin\u00f3 ese d\u00eda. Despu\u00e9s vinieron la disoluci\u00f3n del Parlamento de Catalu\u00f1a y del gobierno de la Generalitat elegidos democr\u00e1ticamente por los catalanes el 27 de septiembre de 2015, la intervenci\u00f3n pol\u00edtica de la autonom\u00eda (la intervenci\u00f3n econ\u00f3mica ya se hab\u00eda consumado hac\u00eda unos meses), as\u00ed como el encausamiento judicial y la prisi\u00f3n preventiva para dos activistas civiles no violentos y de diez miembros del gobierno, as\u00ed como el exilio del resto, y la censura, de nuevo la censura, cerrando un centenar de webs, acosando medios de comunicaci\u00f3n, investigando y encausar tuiteros, maestros, dibujantes y actores.<\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n que tiene en sus manos quiere ser un grito plural y valiente para denunciar los ataques contra los derechos colectivos e individuales, y entre ellos la libertad de expresi\u00f3n. Y lo hacemos utilizando como toda arma la pluma, en forma de vi\u00f1etas y de reflexiones, las vi\u00f1etas que aportan una veintena larga de dibujantes sat\u00edricos de todo el mundo, muchos de los cuales colaboran con diarios de prestigio internacional, y las reflexiones escritas por una quincena de activistas sociales y culturales.<\/p>\n<p>Juntas alzamos la voz para llamar bastante represi\u00f3n. Ni en Catalu\u00f1a ni en ninguna parte.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pelotas de goma, golpes de porra y destrozos. La brutalidad policial se desat\u00f3 el pasado 1 de octubre en Catalu\u00f1a para impedir que la ciudadan\u00eda pudiera votar en el refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n, un derecho, el de autodeterminaci\u00f3n, reconocido internacionalmente y que todos los estados de las Naciones Unidas est\u00e1n obligados a adoptar. Por suerte, no<a class=\"excerpt-read-more\" href=\"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/manifest\/\" title=\"ReadManifiesto\">&#8230; Read more &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-256","page","type-page","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":295,"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/256\/revisions\/295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/illegaltimes.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}